El pasado lunes, la Cooperativa de Farmacéuticos de Las Palmas, COFARCA, nos obsequió con una apasionante jornada sobre Marketing, Motivación y Risoterapia. La guinda al pastel la puso el siempre enérgico Luis Galindo, un prestigioso conferenciante con más de treinta años de experiencia en puestos directivos y ponente de afamadas escuelas de negocios, universidades y grandes empresas, tales como Telefónica, La Caixa, Iberia o Iberdrola. Pero, sobre todo, él se define como un enamorado de las personas y como impulsor del movimiento REILUSIONARSE.
Luis Galindo
Al igual que uno entrena los músculos para estar más fuerte, más en forma, y entrena la mente para tener más agilidad, Galindo habla de entrenarnos para ser felices, de ilusionarnos con una vida plena cargada de positividad y felicidad. Nos propone construirnos un futuro mejor basado principalmente en cuatro pilares fundamentales:
Abre los ojos y sé curioso
Pon inquietud en mejorar y aprender. Presta atención a todo lo que te rodea, cambia las gafas de ver la realidad y enfoca hacia el lado positivo. Todo ello nos mantiene jóvenes. Si piensas que algo es imposible, ni siquiera lo intentarás; si piensas que es difícil, será un acicate para hacerlo realidad. Y lo más importante, pregúntate si lo que haces ahora te conduce a donde quieres estar mañana.
Sé la mejor versión de ti mismo. No podrás vivir con auténtica pasión si te conformas con una vida menor de la que eres capaz de vivir. Si puedes ser un trabajador ocho, no te conformes con ser un trabajador siete. Si eres un amigo seis, no te conformes con ser un amigo cinco. Si eres un amante siete, no te conformes con ser un amante seis. No significa ser perfecto (no es ser de diez), significa dar todo lo que puedas para ser la mejor versión de ti. Vete a la cama satisfecho por todo lo que diste hoy.
Busca la excelencia. Pon el cien por cien de tu corazón en lo que estés haciendo en cada momento. Fluye, haz que el tiempo pase volando porque disfrutas lo que estás haciendo. Cada minuto vívelo a tope. Sabrás que es difícil, pero ningún camino llano conduce a la cumbre. La mayor recompensa a nuestro trabajo no debe ser lo que nos pagan, sino aquello en lo que nos convierte. Pon actitud en lo que hagas. Lucha por tus sueños.
Cárgate de entusiasmo e ilusión. A veces las personas más cercanas, pensando que nos ayudan y nos protegen, nos podan las ramas del entusiasmo colocándonos etiquetas de las que luego nos costará años deshacernos ("Tú nunca lo has hecho así", "Eres muy torpe para eso", "Eres demasiado miedica, no podrás"). No permitas que nadie te robe tu ilusión. Elige bien con quién te relacionas; huye de los vampiros, los negativos y los "excusicas". Recupera el placer de conversar por conversar, manifiesta lo que sientes, saborea la vida y sé agradecido. Y, sobre todo, pon amor en todo lo que hagas, es de las pocas cosas que crece si se reparte.
Déjate contagiar por las personas ilusionadas, pon ilusión en tu vida y contagia tu entorno. REILUSIÓNATE CON LA VIDA.
Gracias, Luis Galindo, por contagiarnos de tu energía y tu ilusión.
Este post intenta ser un resumen de lo más destacado de las casi tres horas de conferencia con que nos obsequió Galindo. Para más información:
La historia del cine está plagada de películas de ciencia ficción que, en mayor o menor medida, obtuvieron un éxito reconocido. A finales de los sesenta apareció la cinta del genial director Stanley Kubrick 2001, una odisea en el espacio, que marcó el inicio de un estilo de comunicación visual con revolucionarios efectos especiales, vanguardistas proyecciones y un gran realismo científico; y en el que se trataban temas como la inteligencia artificial, la tecnología y la vida extraterrestre. Luego vendrían títulos como la interminable Star Trek, la fantástica saga de La guerra de las galaxias o la adorada Blade Runner. En ellas, la humanidad tenía que hacer frente a extraños seres de otros planetas en un futuro oscuro y hostil, hasta que apareció el tierno y entrañableE.T. el extraterrestre. ¿Quién no lo hubiese subido también a la cestilla de su bicicleta para salir volando hasta su casa?
Los últimos éxitos del género están construidos por ordenador y se narran, entre otras cosas, batallas interplanetarias en tres dimensiones, como el caso de Avatar, o angustiosas vueltas a casa desde el transbordador espacial, como en la oscarizada Gravity.
Desde Una botica en las nubes sabemos que se nos quedan muchísimos títulos en el tintero (Jurassic Park, Alien, Armagedon, Gattaka, Akira, Final Fantasy, etc.). También entendemos que este tipo de cine tiene su dosis de "frikísimo" y que seguro que algún lector vendrá a pedir explicaciones por no mencionar su película favorita. (Invito a todos a que las comenten). Nuestras disculpas por anticipado. Pero hoy queremos invitarlos al último estreno: Un cohete hacia MARTE, en el que el protagonista partirá en cohete hacia la nubes en busca de sus sueños. El protagonista eres tú y MARTE no es el planeta, sino tu objetivo, tu sueño, tu visión.
En coaching y gestión de empresas, la definición eficaz de un objetivo viene dada mediante el método SMART (en inglés), que son las siglas de S (Specific), M (Measurable), A (Achievable), R (Relevant) y T (Time bound). Desde Una botica en las nubes nos gusta nombrarlo en español, MARTE, para que sea fácil de recordar:
M. (Medible): La definición de nuestro sueño tiene que poder medirse. Si quisiéramos perder peso, es menos medible decir "voy a ponerme a dieta", que planificar "voy a ponerme a dieta haciendo cinco comidas de pequeñas cantidades, haciendo ejercicio diario, para perder trescientos gramos a la semana". Nuestro objetivo es más visual de esta forma.
A. (Alcanzable). Es vital que parezca realista, evitará posibles estancamientos. Siguiendo con el mismo ejemplo, parecería menos alcanzable decir "tengo que perder diez kilos en un mes porque tengo una boda", que decir "voy a ir paso a paso, e intentar perder un kilo al mes, comiendo sano y haciendo ejercicio".
R. (Relevante). Si nuestro objetivo no es importante para nosotros, no es relevante, careceremos de motivación suficiente para afrontar el reto. Si nuestros kilos de más no nos importan, porque somos felices con ellos y no afectan a nuestra salud, seremos incapaces de continuar con el objetivo. Es posible que ese no sea nuestro objetivo y no debemos gastar nuestra energía en él.
T. (Acotado en el tiempo). Nuestro objetivo, nuestro sueño o nuestra visión tiene que tener una fecha de comienzo y otra de caducidad. No es lo mismo decir "necesito perder diez kilos y voy a ponerme manos a la obra" que "mañana empiezo con la dieta con un coach nutricional y ya me he apuntado al gimnasio para ir cuatro veces en semana; voy a perder trescientos gramos a la semana para perder diez kilos en un año y no ganarlos nunca más". Lo importante es comenzar, iniciar la acción y ser constante en perseguir nuestros sueños.
E. (Específico). Quizás sea el más importante de todos y consiste en definir sin lugar a equívocos cuál va a ser nuestro objetivo. Si el objetivo es demasiado ambicioso, lo mejor es subdividirlo en varios más pequeños. Para "perder peso" sería mejor planificar "esta semana ya tengo mi dieta escrita: cinco comidas. Voy a ser fiel a ellas y, además, voy a guiarme de lo que me diga mi entrenador personal. Necesito correr todos lo días un poco".
Y recuerda: tus sueños no están sacados de una película de ciencia ficción, pueden ser reales solo si te lo propones. Cuando te plantees un objetivo en la vida, enciende los motores del cohete, vente con nosotros a las nubes y no te olvides de hacer escala en MARTE.
El mundo está lleno de estímulos. Olores por aquí, colores por allá, sabores en la mesa, ruidos por todos lados. Un caos para nuestra mente. Afortunadamente, nuestro organismo está diseñado para prestar atención solo a lo que nos interesa. Si no fuera así, si todo lo que llega a nuestro cerebro en forma de estímulo tuviéramos que traducirlo, no tendríamos suficientes conexiones neuronales para ello. De esta manera, nos encargamos de discriminar aquello que nos es útil, de forma consciente o inconsciente. Puestos a elegir conscientemente, yo desecharía aquellos estímulos que me proporcionan emociones negativas (ansiedad, tristeza, ira, enfado…), y me quedaría con los que me otorgan un estado de bienestar, con los que me ofrecen emociones positivas.
Aquí va una lista con diez maneras de fomentar esas emociones positivas, que nos ayuden a sentir la felicidad más cerca. Son las diez reglas para ser feliz.
1. SÉ CURIOSO. Sentimos atracción por la novedad y esto nos ayuda a relacionarnos con nuestro entorno. Es un tratamiento más eficaz que el prozac frente a la depresión y la ansiedad, y aunque a veces exige esfuerzo, claramente nos ayuda a crecer como personas.
2. HAZTE CREATIVO. Debemos ser capaces de plasmar nuestras ideas y sentimientos de la forma más creativa posible. Durante ese proceso, la mente se relaja y disfruta. Una persona creativa tenderá a encontrar soluciones novedosas a sus problemas. Buenas noticias, la creatividad se trabaja. Empieza ya.
3. EL DINERO NO DA LA FELICIDAD. Una visión consumista de la felicidad estará siempre insatisfecha. Necesitarás cada vez más dinero para obtener el mismo nivel de felicidad. Arranca esos mitos erróneos de tu subconsciente.
4. PIENSA EN POSITIVO. Busca la parte más positiva de cada situación o de cada persona. El optimismo repercute en la autoestima, en la confianza en las capacidades personales individuales y colectivas, y en general en las posibilidades de éxito como persona.
5. RÍETE Y TEN SENTIDO DEL HUMOR. Ambos nos permiten liberar tensiones, permiten relajarnos y olvidarnos momentáneamente de los problemas. La risa aumenta el sistema inmunológico, libera endorfinas, la hormona de la felicidad; libera serotonina, dopamina y adrenalina, las hormonas antidepresivas. Es un estímulo, por tanto, eficaz contra el estrés, la ansiedad y la tristeza. Ríete como un niño, sin complejos.
6. SUEÑA. Actúa y juega como si tus sueños ya se hubieran cumplido. Te acercarán a ellos de forma inevitable y liberarán a tu subconsciente de las limitaciones de la razón. Gracias a ello, te sentirás más creativo y encontrarás el camino para llegar hacia ellos. Súbete a las nubes, sé un soñador.
7. CAMBIA EL ENTORNO. Borra de tu alrededor aquellas cosas que no te aportan nada, te hacen perder el tiempo y te hacen disminuir tus niveles de energía. Detecta a aquellas personas que te consumen, que solo se acercan a ti para volcar su negatividad y hazles ver su conducta. Si continúan igual, no te cortes y cruza de acera cuando los veas. Son vampiros emocionales. Desaprende conductas y creencias que te hacen infeliz, son grandes herramientas de cambio. Ten tolerancia ante la frustración y los reveses, sabiendo que forman parte de la vida.
8. DISFRUTA DEL MOMENTO PRESENTE. La felicidad no es una meta futura, es un camino para llegar a ella. El deseo de tener y probar cosas nuevas hace que nuestra mente esté siempre en el futuro. Sin embargo, otra veces, estamos acordándonos del pasado. Sé consciente de lo que ocurre ahora en tu vida. Hay que evitar proyectarse tanto en el futuro y disfrutar de los cambios positivos que transcurren en el presente, por pequeños que sean. Tómate un té, serénate y disfruta.
9. MÍRATE AL ESPEJO Y GÚSTATE. ¿Qué ves cuando te miras al espejo? ¿Se parece tu ser real a tu ser ideal? Según los expertos en inteligencia emocional, el reto consiste en evitar que estos dos seres se distancien demasiado. Dicho de otro modo, que te conviertas en lo que quieres ser. Hay mucha literatura que te ayudará a cambiar y plasmar tus sueños en tu vida real. Lee.
10. FLUYE. Según el psicólogo Mihalyi Csikszenmihalyi, el concepto de fluir (flow) describe el proceso por el que una persona está absorta en una actividad que le produce gran satisfacción, perdiendo incluso la noción del tiempo y de cualquier estímulo externo. Según este investigador, es difícil ser felices si no tenemos experiencias de este tipo. De esta forma, la felicidad la alcanzamos cuando salimos del "trance flow". Para tener experiencias "flow" se deben cumplir algunas de las siguiente premisas: tener las metas claras, que sean realistas; tener una concentración intensa con un campo de atención limitado; pérdida de autoconciencia; sentido del tiempo distorsionado; mantener el equilibrio entre la habilidad y el reto dentro de la actividad, sin que sea demasiado fácil ni demasiado difícil; controlar personalmente la situación; y que sea intrínsecamente gratificante. Ya sabéis, a fluir.
Estas son solo algunas sugerencias para promocionar las emociones positivas y allanar el camino a la sensación de felicidad que todos deseamos. Ten este decálogo a mano, escríbelo con tu letra y repásalo cada poco tiempo. Como diría Albert Camus: "En lo más profundo del invierno, al fin aprendí que dentro de mí hay un verano invencible".
Sé feliz. Te espero en las nubes.
Silvia Pérez Cruz y Javier Colina Trío
Para acabar esta tercera entrega de "Jazztheraphy", os propongo una bellísima versión de Silvia Pérez Cruz y Javier Colina Trío de la canción "Ella y yo", un bolero cubano. Lo escuchaba mientras escribía este post y me ha servido para tener una experiencia "flow". Silvia Peréz Cruz es una joven cantante española que se dio a conocer al participar en la canción de la película Blancanieves de Pablo Berger, ganando el Goya 2013 a la mejor canción original. Javier Colina es un célebre contrabajista del panorama jazzístico español, que junto a Albert Sanz al piano y Marc Miralta a la batería, forman "Javier Colina Trío". En esta versión, les acompaña Perico Sambeat al saxo.
¡Que la disfrutéis!
Despierta. Son las 5:15 de la mañana y el despertador está sonando. Saca el brazo de entre las sábanas para silenciar ese molesto ruido y salta de la cama con energía. Hoy no te puede dar pereza salir de la cama, hoy no es un día como otro cualquiera. Hoy te vas de viaje. Hace tiempo que lo llevas preparando. El taxi te espera para llevarte al aeropuerto.
Por los altavoces suena la última llamada. ¡PASAJEROS CON DESTINO "LAS NUBES", ACCEDAN INMEDIATAMENTE POR LA PUERTA DE EMBARQUE NÚMERO UNO!
Hace unos días te mostrabas incrédulo. Te regalaron un pasaje a un destino donde te mostrarían el camino hacia tu vida ideal, te asustaste y quisiste cambiar el billete. Te parecía un lugar inexistente, al que era imposible llegar, que no estaba en ningún mapa y que solo era para intrépidos. Ya tenías demasiados problemas para estar de "viajecitos" por ahí. No tenías tiempo, no tenías dinero y todo tu entorno estaría en contra. ¡Excusas!
Sin embargo te picaba la curiosidad. Estabas bloqueado y no querías seguir teniendo esa vida de bucles aburridos. Tenías fe en que algún día, casi por arte de magia, apareciera ese lugar donde encontrarías tu vida perfecta. Aquella en la que te sintieras satisfecho y disfrutaras con tu día a día. Aquella en la que tus valores fueran equilibrados y estuvieran en armonía con tu entorno, con lo que haces, con lo que eres y con lo que te hace disfrutar. Te hablaron de ese sitio, "Las nubes", y finalmente confirmaste el billete. SALISTE DE TU ESTADO DE ESTANCAMIENTO VITAL. ¿Te acuerdas?
¿Te acuerdas también de cómo ese extraño boticario te recomendó no apresurarte a hacer cambios bruscos, que fueran graduales y que asimilaras hacia dónde querías llegar? ¿Te acuerdas de que te pidió que recordaras cómo había sido tu vida, que recogieras las experiencias en las que habías aprendido algo y que desecharas aquellas que no te aportaban nada? ¿Y te acuerdas de cómo respiraste, subiste a lo alto de la colina y CONTEMPLASTE TU VIDA?
Ahora, tu maleta está en las bodegas del avión esperando llegar a destino. Dentro, y apretadas como en una lata de sardinas, vienen todas esas cosas que necesitas, junto a los manuales de instrucciones de cómo usarlas. Además metiste de polizones a aquellas personas en las que confías y te pueden ayudar en tu nueva vida; y los lugares y sitios donde encontrarás los recursos necesarios para hacer realidad tus sueños. TIENES UN PLAN DE ACCIÓN. Feliz viaje.
El avión no pierde mucho tiempo en los preparativos y ya está en la pista dispuesto a despegar dirección "Las Nubes". Desde aquí te veo ahí montado, en tu asiento VIP, relajado, seguro, con la fortaleza que te da saber que has planificado muy bien el viaje y que por fin estás en el camino. Atrás van a quedar los miedos, el qué dirán, la larga espera, los obstáculos previos y algún contratiempo. Has empezado a actuar y tienes impulso suficiente para llegar donde quieras. Ya estás en el camino y nada ni nadie te parará. El futuro es tuyo porque tú lo has querido. ¡Vas a llegar hasta tus sueños!
Recuerda que al aterrizar en destino, allí arriba en "Las Nubes", te pedirán un salvoconducto. Allí no dejan entrar a impostores. Pero no te preocupes, no se te ha olvidado. Recuerda que lo preparaste y lo pusiste en tu maleta, con el resto de las cosas necesarias.
Ese pasaporte confirma que tú eres único, que no hay nadie como tú. Que eres libre y que siempre tienes posibilidades de escoger. Que tienes recursos para lograr lo que quieres. Que asumes la responsabilidad de tus actos y que confías en tus sentidos.
Hace algunos años me llegó la historia de Álvaro Neil, un chico asturiano de treinta y pocos años, que un buen día decidió dejar su empleo fijo para hacer el payaso. Sí, sí. Como habéis leído: el payaso.
Llevaba años trabajando rutinariamente en una notaría de Madrid rodeado de decretos, firmas, herencias, traspasos, poderes y demás términos indescifrables; años en una relación sentimental estable que no avanzaba, y años en los que veía su vida correr rápidamente sin que pasara nada.
Tras una discusión con su pareja (aunque él lo niegue irónicamente en su página web), decidió que no aguantaba más y que saldría a buscar su sueño. Solo sabía que le gustaba hacer reír, le gustaba viajar y le gustaban las bicicletas. No sabía cómo iba empezar ni cómo iba a terminar. Recorrería el mundo entero con su bicicleta y su nariz de payaso, para sacarles una sonrisa a todos los niños del planeta. Así nació "Miles of smiles around the world", un proyecto que empezó en 2001, y hoy, tras más de 124.000 kilómetros recorridos y 3000 días gastados, ha recorrido más de 68 países.
Os dejo el enlace de su página web. Entrad. Merece mucho la pena. Y como él dice: "No se vuela porque se tengan alas, se tienen alas porque se ha volado. Hay que volar aunque sea sin alas".