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domingo, 19 de octubre de 2014

JAZZTHERAPHY 7: BÉSAME MUCHO

Es innegable que, cuando uno va al cine, se sienta en la butaca a ver una película y en ella se cuece directa o indirectamente una historia de amor, estamos deseando que llegue el desenlace del beso. No hay historia si no hay beso. Los anales del cine están repletos de esos besos eternos. Aquel primer y dulce beso de Maucalay Culkin en Mi chica, el apasionado y esperado de Bogarth y Bergman en Casablanca, el tórrido entre Burt Lancaster y Déborah Kerr en De aquí a la eternidad, tirados semidesnudos en la arena de aquella paradisíaca playa, el mágico entre la prostituta Roberts y el magnate Gere de Pretty Woman, o aquel imposible y boca abajo entre Spiderman y su amiga bajo la incesante lluvia. ¿Quién no ha vivido uno de esos besos de película?


Pero ¿por qué besamos y por qué nos seduce tanto un beso?

Evolutivamente parece provenir de la costumbre de los primates de alimentar a sus crías con la boca y de consolarlas así cuando no había alimento. En la actualidad es una manera de demostrar nuestro afecto.

Tras este gesto cotidiano, se extiende toda una red fisiológica, química y neuronal. Con un beso de tres minutos se ponen en marcha alrededor de treinta músculos faciales, diecisiete de ellos relacionados con la lengua, se intercambian gran cantidad de sustancias, gérmenes y bacterias, y se gasta una media de quince calorías. Pero lo más increíble del beso es que crea adicción. El cerebro es adicto a la oxitocina, la hormona liberada cuando nos besamos, que es la misma que influye en el enamoramiento, el orgasmo, el parto y el amamantamiento. Está asociada a la ternura, al placer y a la afectividad, y crea vínculos a medio y largo plazo. También sube la dopamina, aumentando el deseo, y la serotonina, potenciando la obsesión. Una droga, vamos. Y cuidado, porque si el beso va mal, se libera cortisol, la hormona del estrés, que puede hacer acabar con la relación a las primeras de cambio, en un proceso casi darwiniano de selección natural.


Además, cuando besamos, cerramos los ojos y unimos nuestros labios con los de nuestra pareja con un abrazo apasionado, nuestras pulsaciones suben de sesenta a ciento treinta, se libera adrenalina, nuestro colesterol baja y se refuerza nuestro sistema inmunitario. Las madres que besan mucho a sus hijos aumentan sus defensas y les protegen de enfermedades.

Empezar el día con un beso nos aporta más energía vital y nos predispone a una actitud más positiva. El beso tiene un poder terapéutico y psicológico, y es una demostración de afecto, amistad y cariño. Es decir, el beso nos hace vivir mejor y más. Según el investigador alemán Arthur Szabo de la Universidad de Ontario, sostiene que las parejas que se despiden con un sentido beso antes de ir al trabajo son más felices y ganan cinco años en su esperanza de vida.

Desde la sección Jazztheraphy de "Una botica en las nubes" te animamos a besar más y mejor, y para ello, te proponemos una versión jazz del clásico "Bésame mucho", a cargo de los españoles Joan Chamorro y la jovencísima Andrea Motis.

Besa, besa mucho.  Disfrutad y sed felices. Te esperamos aquí, en las nubes.

https://www.youtube.com/watch?v=k7FI2pW5hGk

"Feeling good" de Joan Chamorro y Andrea Motis



domingo, 1 de junio de 2014

CONTAGIANDO ILUSIÓN

El pasado lunes, la Cooperativa de Farmacéuticos de Las Palmas, COFARCA, nos obsequió con una apasionante jornada sobre Marketing, Motivación y Risoterapia. La guinda al pastel la puso el siempre enérgico Luis Galindo, un prestigioso conferenciante con más de treinta años de experiencia en puestos directivos y ponente de afamadas escuelas de negocios, universidades y grandes empresas, tales como Telefónica, La Caixa, Iberia o Iberdrola. Pero, sobre todo, él se define como un enamorado de las personas y como impulsor del movimiento REILUSIONARSE.

Luis Galindo
Al igual que uno entrena los músculos para estar más fuerte, más en forma, y entrena la mente para tener más agilidad, Galindo habla de entrenarnos para ser felices, de ilusionarnos con una vida plena cargada de positividad y felicidad. Nos propone construirnos un futuro mejor basado principalmente en cuatro pilares fundamentales:



Abre los ojos y sé curioso
Pon inquietud en mejorar y aprender. Presta atención a todo lo que te rodea, cambia las gafas de ver la realidad y enfoca hacia el lado positivo. Todo ello nos mantiene jóvenes. Si piensas que algo es imposible, ni siquiera lo intentarás; si piensas que es difícil, será un acicate para hacerlo realidad. Y lo más importante, pregúntate si lo que haces ahora te conduce a donde quieres estar mañana.



Sé la mejor versión de ti mismo. No podrás vivir con auténtica pasión si te conformas con una vida menor de la que eres capaz de vivir. Si puedes ser un trabajador ocho, no te conformes con ser un trabajador siete. Si eres un amigo seis, no te conformes con ser un amigo cinco. Si eres un amante siete, no te conformes con ser un amante seis. No significa ser perfecto (no es ser de diez), significa dar todo lo que puedas para ser la mejor versión de ti. Vete a la cama satisfecho por todo lo que diste hoy.

Busca la excelencia. Pon el cien por cien de tu corazón en lo que estés haciendo en cada momento. Fluye, haz que el tiempo pase volando porque disfrutas lo que estás haciendo. Cada minuto vívelo a tope. Sabrás que es difícil, pero ningún camino llano conduce a la cumbre. La mayor recompensa a nuestro trabajo no debe ser lo que nos pagan, sino aquello en lo que nos convierte. Pon actitud en lo que hagas. Lucha por tus sueños.

Cárgate de entusiasmo e ilusión. A veces las personas más cercanas, pensando que nos ayudan y nos protegen, nos podan las ramas del entusiasmo colocándonos etiquetas de las que luego nos costará años deshacernos ("Tú nunca lo has hecho así", "Eres muy torpe para eso", "Eres demasiado miedica, no podrás"). No permitas que nadie te robe tu ilusión. Elige bien con quién te relacionas; huye de los vampiros, los negativos y los "excusicas". Recupera el placer de conversar por conversar, manifiesta lo que sientes, saborea la vida y sé agradecido. Y, sobre todo, pon amor en todo lo que hagas, es de las pocas cosas que crece si se reparte.

Déjate contagiar por las personas ilusionadas, pon ilusión en tu vida y contagia tu entorno. REILUSIÓNATE CON LA VIDA.

Gracias, Luis Galindo, por contagiarnos de tu energía y tu ilusión.


Este post intenta ser un resumen de lo más destacado de las casi tres horas de conferencia con que nos obsequió Galindo. Para más información:

http://www.luisgalindo.com
https://www.facebook.com/luisgalindooficial/info

domingo, 27 de abril de 2014

LADRONES DE TIEMPO

¡ATENCIÓN, ATENCIÓN!

Aviso policial. Peligrosa banda de "ladrones de tiempo" anda circulando por los alrededores de la ciudad.


De apariencias muy distintas, actúan sigilosamente, entran en las vidas de los conciudadanos, se aproximan a ellos y les desvalijan todo el valioso tiempo que poseen. La "víctima tipo" es aquella que se queja a menudo de no tener tiempo para nada. Su radio de acción va desde el trabajo hasta la propia vida cotidiana.

Los más comunes tienen imagen humana. Son fáciles de reconocer porque se acercan en forma de visitas inesperadas e interrupciones telefónicas. Con el propósito de preguntarnos algo aparentemente importante (luego no lo es tanto), detienen lo que estamos haciendo y no desaparecen de nuestro lado hasta mucho tiempo después. Luego tenemos que volver a empezar lo que estábamos realizando.

Otros ladrones de tiempo adoptan formas inespecíficas. Vestidos de negro y con antifaz, aparecen la falta de planificación y la "no definición" de objetivos. El desorden y el aplazamiento ineficaz de tareas también roban al cronómetro esas horas vitales. También trabaja de caco la falta de control en la toma de decisiones.

Pero los más peligrosos son aquellos que se mimetizan con el propio incauto, influyendo en su comportamiento, convirtiendo también en ladrón al pobre apurado. Son el estrés, la fatiga, el cansancio físico y psicológico. También determinado tipo de conductas como el no saber decir "no", los problemas en delegar y pedir ayuda cuando realmente es necesaria y el perfeccionamiento excesivo.


La policía recomienda activar las alarmas, no quejarse por no tener tiempo y tomar las siguientes medidas de protección para optimizarlo mejor:

-   Adoptar técnicas de gestión eficaz del tiempo (identifica la pérdida de tiempo, los problemas relacionados con ella y cómo solucionarlos).

-   Formular objetivos y establecer prioridades (importantes, urgentes, poco importantes, poco urgentes).

-   Planificar a corto, medio y largo plazo.

-   Controlar las interrupciones y aprender a "decir no".

-   Delegar tareas o pedir ayuda cuando sea necesario.

-   Tener una vida saludable (haz deporte, aliméntate sano y descansa lo necesario).

-   Utilizar recursos tales como agendas, ordenadores, teléfonos para programar las tareas (aunque cuidado, porque su uso inadecuado puede dar lugar a un nuevo ladrón de tiempo).


No pongas más esa excusa de "no tengo tiempo". Es tu deber ciudadano que desaparezcan los ladrones de tu vida. Activa tus alarmas. Mientras, te esperamos aquí, en las nubes.





domingo, 30 de marzo de 2014

DECÁLOGO DEL PERFECTO "MASTERCHEF"

La televisión está repleta de programas de cocina. No hay cadena que no tenga un hueco para un "gordinflón" y sus fogones. En unos, aficionados a la vitro intentan mejorar su espíritu cocinillas; el premio, colocan tu ego en un pedestal con la publicación de un libro con tus propias recetas. En otros, cocineros expertos se juegan su prestigio para ser el mejor del país a expensas de que un maestro mediático y gruñón deje tus vergüenzas al descubierto. Las madres de unos cocinan mejor que las abuelas de otros, reza el título de uno de ellos. Estos se adueñan de las tapas y aquellos del postre. Programas americanos, ingleses o nórdicos. De tartas de boda extravagantes o de magdalenas de colores con nombres extraños. Y sobre todos ellos, en un mundo aparte, está Arguiñano. Él sembró y abonó el terreno con su humor y saber estar para esta recolecta actual. ¡Si hasta los niños de primaria piden para Reyes un juego de cuchillos cerámicos de última generación!

Caricatura: Tonay
Desde Una botica en las nubes queremos ofrecerte el manual definitivo para que puedas presentarte en la vida como un perfecto Masterchef y que las recetas que salgan de tus fogones estén llenas de energía y vitalidad. Son estas:

1. Mantén en orden tu cocina. Al igual que un cocinero no debería trabajar en una cocina desordenada, nosotros tendríamos que borrar de nuestro lado todas aquellas molestias que nos fastidian. Son esos pequeños inconvenientes los que absorben nuestra energía y reducen nuestra capacidad de tener éxito. No los soportes, simplemente elimínalos de tu vida. Cose el botón que te falta, arregla ya la bombilla del baño pequeño, cambia las escobillas del parabrisas. Ordena tu entorno. 

2. Controla tus fogones. Suprime los escapes de energía eliminando tus adicciones y vicios. Hay actividades que nos dejan sin energía. Ver la televisión, el smartphone, el tabaco, la cafeína, el juego, las relaciones tóxicas. Tú conoces tus adicciones. Contrólalas. La fórmula es fácil. Elimina aquello que te roba energía, tendrás más para hacer aquello que deseas. 

3. Elige los mejores ingredientes. Siempre oyes decir que la materia prima debe ser la mejor, que eso es éxito asegurado. Jamón de Jabugo, gambas de Huelva, chuletón de Ávila. Cambia en tu vida los malos ingredientes, los malos hábitos, y busca en el mercado los mejores, las buenas costumbres. Rodéate de ellas a diario. Te saldrá siempre una receta perfecta. Escribe tu lista de diez pequeños placeres diarios y disfrútalos cotidianamente.

4. Renueva tus recetas que ya no gustan, apuesta por la cocina moderna. La carta de un buen restaurante cambia constantemente para no aburrir ni al cocinero ni a la clientela. En tu vida haz lo mismo. Si hay fórmulas que no funcionan, cámbialas por otras. Elimina los "deberías" de tu vida. Son aquellas cosas que crees que son un objetivo en tu vida, pero no haces nada para ir a por ellas. Absorben energía. Transfórmalas de forma que resulten positivas, haz cocina fusión.

5. Tú eres el chef, hazte respetar. Establece unos límites firmes en tu vida. Los comentarios despectivos, los cotilleos superfluos y las agresiones verbales te disminuyen, consumen tu energía y reducen tu capacidad de atraer aquello que deseas. No los toleres. Nadie puede hacer que te sientas inferior si tú no se lo permites.

6. Usa un vestuario elegante. En la cocina hay salpicaduras, podemos usar un plástico, como en los bares de menús del día, o usar un traje topchef. Para protegernos de los comentarios desagradables, podemos usar ese plástico, pringándonos de la misma grasa que nos mancha, o podemos hacerlo con elegancia, usando la regla de los cuatro pasos: informa, haz ver que te están "agrediendo", pide por favor que dejen de hacerlo, insiste y, finalmente, vete.  No entres en discusión. Mantén la calma y usa un tono neutro de voz.

7. Cuidado con el ingrediente más pequeño. No ignores lo pequeño. Una pizca de sal de más puede que no se note, muchos granos estropean un plato. No dejes que un pequeño comentario insignificante se convierta en una montaña y explotes.

8. Innova. Busca cada día nuevas recetas. Cuando tengas tus buenas recetas, no te conformes. Eleva el nivel a recetas excelentes. Innova, crece, sé curioso, investiga, adapta a tu forma las recetas de los clásicos, de las personas que admiras.

9. Del cerdo se aprovecha todo. Las manitas del cerdo, las orejas, la carrillera, la sesada. De aspecto desafortunado, son deliciosos al paladar. Aquello que nos parece detestable, doloroso o dañino puede ser una fuente de belleza o de fuerza si lo encaramos con positividad. Hay quien levanta muros con vientos de cambio para defenderse y hay quien construye molinos para aprovechar la inercia de Eolo. ¿Qué prefieres ser?

10. Salpimienta tu vida, pon ilusión. La sal y la pimienta son el toque perfecto para redondear un plato. Necesitas cosas que te ilusionen y no solo un viaje de vacaciones al año o ese traje caro del escaparate. Haz que cada día de tu vida sea algo especial. Salpimienta tu vida. Pon ilusión en todo lo que hagas. Te darán un plus de energía. Son las vitaminas del plato. Vitamínate.

Monta tu propio restaurante topchef aquí, en las nubes. Te esperamos con la mesa puesta y con mucha hambre.

Feliz semana.

domingo, 23 de marzo de 2014

EL PIJAMA DE SUPERMAN

Un incendio en lo alto de un rascacielos, un atracador intentando robar a una pobre ancianita, la mayor banda de ladrones asaltando Metrópolis o un trío de malvados humanoides llegados del espacio exterior dispuestos a apoderarse del mundo. Nada podía detener a Clark Kent después de salir de aquella cabina telefónica. Antes, dentro, tiraba la chaqueta y el pantalón al suelo, se sacaba la corbata mientras se quitaba las gafas, se acicalaba el flequillo y se quedaba en pijama. O eso nos parecía a todos. Ese pijama azul con calzón, botas y capa roja transformaban al asustadizo periodista en un magnífico superhéroe llegado del planeta Kripton. Es un pájaro, es un avión... No. Es Superman.

Si esa cabina telefónica hablara, nos contaría cómo un hombre miedica, con poco respeto por sí mismo, cobarde y simple se convertía en un ser seguro, audaz y convencido de su labor en el mundo. Y la diferencia entre una identidad y la otra era únicamente el traje. Un traje de superhéroe que le hacía capaz de cualquier cosa: de caminar por las aguas, de detener a malvados, de volar e incluso de volver atrás en el tiempo. Todo aquello que se proponía. Eran sus superpoderes.


Se piensa habitualmente que un soñador (alguien capaz de convertir sus sueños en realidad) es una especie de superhombre. Un ser capaz de conseguir todo lo que se proponga y que tiene superpoderes para que todo le salga bien. Pues bien, ya puedes ir buscando en el almacén de tu vida un traje parecido, porque ser un superhéroe hoy en día está al alcance de cualquiera. Todos tenemos guardada en alguna cómoda una malla azul ajustada llamada ACTITUD, que es la que nos hace confiar en nosotros mismos y en los demás. Aquella que hace rebotar las balas cuando llegan los problemas y afrontar los retos de una manera positiva. Rebusca entre los cajones porque seguro que encuentras algún calzón rojo con los VALORES que te guiarán para conseguir tus deseos. Como Superman, lleva el amor, el respeto, la confianza, el humor, la sinceridad y el compromiso adosados como una "S" a tu pecho. Serán tu insignia. Seguro que en el zapatero encuentras tus CREENCIAS en forma de botas rojas. Son aquellas que te harán pisar fuerte, aquellas que te darán seguridad y que te harán creer en ti. Repítete a menudo que tú eres el protagonista de la película de tu vida. Y por último, en lo más alto del armario, entre el resto de cosas, casi escondida, está tu capa. Son tus HABILIDADES, aquellas que crees que no tienes, pero llegaron contigo desde el planeta Kripton. Solo tienes que descubrirlas, al igual que Superman cuando llegó de la cueva del hielo. Busca la curiosidad, ten iniciativa, resuelve, date palmaditas en la espalda por lo bien que lo haces, cuestiónalo todo, no te quejes por costumbre y provoca tu futuro. Cuando la creencia y la querencia coinciden, llega la magia.

Ya solo falta repeinarte el flequillo y encontrar esa cabina de teléfono. Tienes los superpoderes necesarios para llegar a tus sueños. Y ahora que sabes volar, te espero aquí, en las nubes.

Feliz semana, Superman.

domingo, 23 de febrero de 2014

ELEMENTAL, QUERIDO WATSON. OCHO PREGUNTAS PARA LLEGAR A TU SUEÑO


Me imagino a Sherlock Holmes llegando a la escena de un crimen. Su aire altivo y misterioso, sus pasos lentos, su pipa humeante, su gorra a cuadros de cazador inglés, su enorme lupa y su inseparable Dr. Watson. Un muerto, unas pistas, un lugar. En la cabeza del astuto detective muchos interrogantes y mucha paciencia para descubrir al culpable. ¿Qué ha pasado aquí? ¿Quién ha muerto? ¿Dónde ha muerto? ¿Por qué lo asesinaron? ¿Cuándo lo mataron? ¿Cómo ha muerto? Posiblemente su linea de investigación empezaría por esas preguntas.
Hace años me explicaron el método periodístico de las SEIS W. Se trata de una técnica de redacción para desarrollar de la forma más completa posible una noticia. La noticia perfecta. En ella, el periodista investigador debe cumplimentar seis preguntas básicas, que en inglés empiezan por W.

Who (quién), What (qué), Where (dónde), When (cuándo), Why (por qué) y hoW (cómo).

Sherlock Holmes las usó también para descubrir al culpable y saber qué había pasado. Lo tenía claro, sabía qué tenía que preguntarse para llegar a su objetivo, que no era otro que detener al asesino.

Pues bien, en la vida necesitamos hacernos unas preguntas parecidas para llegar a nuestro sueño. Aplícalas cuando tengas un proyecto en marcha, un plan o un objetivo en mente, bien sea personal o laboral. Estas cuestiones son:


Quién. A veces no le damos importancia al hecho de que nuestros sueños son nuestros y no son de nuestro hermano, de la prima de nuestro compañero de trabajo o de la vecina del quinto (o sí, pero ese es otro tema). Tenemos que tener claro que nuestro sueño es nuestro y de nadie más, y que solo nosotros tenemos la llave que abre nuestro destino. Debemos saber, además, que lo que queremos no son los sueños que los demás quieren para nosotros.

Dónde. Es importante situarse, tener un sitio. Ponte en un lugar cómodo y plantéate de dónde vienes, cuál es tu pasado (serán tus armas y recursos para conseguir tu sueño), dónde te encuentras en estos momentos de tu vida y hacia dónde quieres ir. Todos estos "dónde" serán las coordenadas donde dirigir el tren de tu vida.

Qué. Ahora es cuando toca definir tu sueño. Recuérdalo, tiene que ser un objetivo claro, alcanzable, cuantificable, realista y con una duración calculada en el tiempo.


Por qué. Busca la razón verdadera por la que quieres lograr tu meta. Pregúntate lo bueno de llegar a tu sueño, como también lo malo de llegar. Cuestiónate lo malo de no llegar a tu sueño y lo bueno de no llegar. Plantéate todas las opciones. A lo mejor te das cuenta de que salir de tu zona de confort para ese deseo concreto no merece la pena, porque no es realmente tu sueño.

Para qué. Saber en qué se convertirá tu vida cuando llegues a tu sueño te dará fuerzas en el camino. Si de verdad quieres cumplir tu sueño, descubre tu SUEÑO verdadero.

Cómo. Tienes que saber cuáles son los recursos que necesitas para llegar hasta allí, con cuáles cuentas ya, cómo debe ser tu formación, y qué habilidades y destrezas nuevas necesitas para conseguirlo. Tendrás que planificarlo con calma y saber qué tiempo te das para cada cosa.

Cuándo. El no ponerle fecha de caducidad a tu sueño para que sea una realidad ayuda muchas veces a que no te pongas en marcha a comenzarlo. Cuanto más ambicioso sea tu sueño, tardarás más tiempo en conseguirlo, lo que no te exime de marcarlo en el calendario. Otro truco para no caer en la desesperanza de la fecha es subdividirlo en objetivos más pequeños y, por tanto, alcanzables antes en el tiempo. Serán la gasolina de nuestro motor para llegar al final de un largo viaje.

Cuánto. Todo tiene un precio, bien de tiempo o bien de dinero. Para nuestra formación, para nuestras nuevas habilidades. Gastaremos horas y posiblemente también algunos euros. Si no contamos con lo primero, utiliza técnicas de gestión del tiempo; si no tienes el suficiente dinero, tendremos que ver todas las opciones posibles para conseguirlo. Sé creativo, seguro que existe alguna posibilidad de intercambiar alguna habilidad tuya con alguien que tenga otra que tú necesitas. O pedir prestado a tu red de contactos. O ir al banco, pero no desistas, recuerda que es tu sueño y nadie se moverá por ti para conseguirlo.

Ya estás hecho un auténtico detective de sueños. Sabes quién, dónde, qué, por qué, para qué, cómo, cuándo y cuánto. Lo sabes todo para conseguir tu sueño, ¿vas a parar ahora? ¿No te parece elemental, querido Sherlock?

Cree en ti. Yo te espero aquí, en las nubes.


Fuente: "¿Te atreves a soñar?"- Matti Hemmi. 

https://www.youtube.com/watch?v=i07qz_6Mk7g









domingo, 2 de febrero de 2014

TU CEREBRO 3.0

¡Ding! Te acaba de entrar una notificación de actualización pendiente en tu smartphone. Si eres uno de los diecinueve millones de españoles que miran el móvil 150 veces al día, has tardado cinco minutos como mucho en darte cuenta. Rápidamente compruebas tu nivel de batería, tu estado del wifi, y ¡zas!, aplicación actualizada. Nos da taquicardia si la novedad proviene de Whatsapp, Facebook o  Candy Crash Saga, por mínima que sea, no vaya a ser que nos perdamos el último comentario de mengano, la foto subida de fulano o la nueva bomba explosiva que te hará caer todos los chocolates trepadores del jueguito dichoso. Comprobamos las diferencias entre una versión y la nueva, y nada. Todo sigue igual.



Igualmente ocurre con los ordenadores. Que si versión nueva del Windows 8, que si actualización del Adobe Acrobat, que si el Photoshop no funciona sin la última novedad... Y no digamos del resto de tu vida. Tu vestuario necesita una renovación urgente porque tu ropa no está de moda, es de hace dos temporadas; la televisión del salón solo es de 42 pulgadas y, claro, sabes que tu vecino del quinto se compró un Home Cinema porque lo único que falta es que Denzel Washinton entre por tu puerta y te pida azúcar; y tu coche, por supuesto, ya se va quedando anticuado, no tiene puerto USB.

Si te fijas, todo a tu alrededor está actualizado. Que conste que no es una crítica al consumismo, ese sería un interesante tema de debate que no viene al caso. Pero ¿recuerdas cuándo fue la última vez que revisaste tus pensamientos? ¿De dónde proviene la imagen que tienes de ti mismo? ¿Todavía imaginas que eres de una manera porque alguien te etiquetó hace años? Pues bien, todos esos pensamientos, imágenes y etiquetas son almacenados y procesados por nuestro cerebro. Y si no conseguimos renovarlo, posiblemente estemos usando unos parámetros que provienen de nuestra infancia y nuestra adolescencia. ¿No crees que va siendo hora de actualizar nuestra herramienta más valiosa de trabajo? Es como si a día de hoy trabajáramos con un Spectrum Plus, un Amstrad con pantalla de fósforo verde o el primer Windows 1.0. Obsoleto, ¿verdad?

Buenas noticias. Ya venden al precio irrisorio de la ilusión la última versión de tu CEREBRO 3.0. Se compone de las siguientes herramientas:


ACTITUD: Es la forma que tienes de afrontar la realidad, la manera en que te posicionas frente a la vida. Basa tu actitud en tu relación con los demás. Acéptate como eres, lucha por cambiar las cosas que no te gustan, no te quejes de lo que te pasa si no lo haces, y acepta a los demás como son, aunque no compartas cómo piensan, cómo sienten o cómo actúan.

VALORES: Son aquellos aspectos en tu relación con los demás, con el mundo y contigo mismo a los que les das más importancia. Suelen transmitirse dentro de una misma sociedad y de generación en generación, por eso surgen los conflictos en la adolescencia. Es la época de búsqueda de identidad y de valores propios. ¿Están alineados tus valores con tus objetivos en la vida? Revísalos.

CREENCIAS: Son aquellos juicios o valoraciones que emitimos sobre algo y que no volvemos a cuestionar nunca. A la larga, si no las discutimos jamás, se acaban convirtiendo en "creencias limitantes" o etiquetas que nos impiden crecer y nos frenan en el camino a nuestros sueños. Repasa tus creencias y actualízalas.

HÁBITOS: Son aquellos comportamientos que repetimos de forma automática, sin pensar casi nunca si están bien o están mal. Pueden ser hacer deporte o fumar, comer verdura o carne para cenar, conducir de una determinada manera... No los cuestionamos. ¿Y si adoptamos el hábito de ser felices? ¿Y si adoptamos la costumbre de hacer cumplir nuestros sueños? Se dice que para que un comportamiento sea hábito debe repetirse al menos tres semanas consecutivas. Prueba a decirte todos los días cosas buenas sobre ti, a adoptar una actitud positiva, a dejar de criticarte. Ese sí es un hábito saludable.

FEEDBACK: Es la respuesta que damos al comportamiento de otra persona. La forma de gestionar esto influirá de manera notable en cómo pensaremos, cómo actuaremos y cómo sentiremos. Lo que te ocurre tiene que ver con lo que piensas, sientes y haces; tiene que ver con la dirección en que colocas tu radar; con lo que crees acerca de ti, de la vida y de los demás. Con este nuevo CEREBRO 3.0 aprenderás a gestionar el feedback que no te gusta, ignorando la información que a veces nos perjudica, dejando de sentirte víctima, y ayudándote a aprender y cambiar, preparándote para ayudarte a cumplir tus sueños.

FEEDFORWARD: Imposible de traducir al castellano, es cuando le decimos al cerebro que vamos a hacer algo, antes de que ocurra. Si nos empeñamos en decirle que vamos a tener un día maravilloso, él se fijará en las cosas buenas que ocurren a nuestro alrededor. Si le decimos lo contrario, se fijará  en las malas y hará todo lo posible por que eso ocurra. Casualmente, o no, esto siempre es así. ¿Qué orden prefieres darle a tu cerebro? Tú decides.

En esta nueva actualización, las posibilidades son infinitas y harán trabajar a tu cerebro en la dirección correcta: aquella que te lleve a conseguir tus sueños. Cambia de versión e instala ya tu CEREBRO 3.0. No te arrepentirás.

Te espero aquí, en la nubes.


domingo, 19 de enero de 2014

OBJETIVO PETAZETAS

Aún perdura en mi mente el recuerdo del quiosco de doña Manolita en mi barrio del Parque de la Luz, en Huelva.  Era el típico habitáculo de metal de tres metros cuadrados, inundado por bolsas que contenían infinidad de clases de papas fritas, de pipas, de gominolas y algún que otro juguete. Colgaban paquetes de las ventanas, de la puerta trasera, de los techos. Y allí, en medio de aquel ordenado desorden, apenas iluminada por una bombilla y enfrente de la luz tenue de una tele de antena de cuernos, aparecía la cabecita plateada de doña Manolita.

Por aquel entonces, todos los sábados por la tarde, antes de la película de la primera, mi madre me mandaba al puesto. "Un paquete de Fortuna y tres paquetes de pipas. Lo que sobre para ti", me decía. Durante el pequeño trayecto que iba de mi casa al parque, iba visualizando cada esquina y cada rincón del quiosco en busca de mi pequeño tesoro de sábado. Siempre era muy difícil elegir y lo habitual era simplemente un chicle Cheiw, unos caramelos Sugus, unos Palotes de fresa o algún Diente de vampiro. El día que me sobraba más de la cuenta, no me interesaban ni las  cajas de cigarrillos de chocolate, ni ningún sobre de estampas de fútbol, ni ningún paquete de figuras de plástico, indios o vaqueros. Yo solo tenía un deseo, una aspiración, un objetivo claro de sábado: poder comprarme una bolsa de petazetas. Y rezaba para ello a mi manera. Le pedía al niño Jesús que me sobrara suficiente; que si eso pasaba, me portaría bien el resto de los días; que por favor, por favor, me sobrara lo suficiente. Y el día que eso pasaba, muy rara vez al principio, me convertía en el niño más feliz del barrio. Luego descubrí que podía hacer algo más: no esperar a la casualidad. Podía poner de mi parte: ahorrar el duro que mi padre me daba entre semana, para así tener siempre mis petazetas los fines de semana. Era entonces el niño más feliz del mundo.


Ahora, de adultos, el mundo sigue siendo el quiosco de doña Manolita. Está lleno de estímulos. Un día queremos una cosa y otro día queremos otra. Un día queremos un vestido, otro día un ordenador y otro un viaje. Pero realmente, en el plano vital, ¿sabemos lo que queremos? ¿Te has preguntado alguna vez hacia dónde se dirige tu vida? Deberíamos reflexionar sobre lo que verdaderamente queremos lograr, sobre lo que queremos conseguir. En definitiva, preguntarnos dónde están nuestros sueños. La felicidad consiste en tener un proyecto, un propósito de vida alcanzable, y la lucha por él nos genera ilusión y alegría. Si no sabes a dónde vas, ten la seguridad de que no llegarás a ninguna parte. Sitúate y hazte tres preguntas:

¿Dónde estás?
¿De dónde vienes?
¿A dónde vas?

La definición de tu objetivo es el inicio de todo logro. Para que sea eficaz, el objetivo debe ser específico, alcanzable, realista y calculado en el tiempo. Luego plantéate las opciones y alternativas que tienes, y analiza cómo cada una de ellas te afectará a ti y a tu entorno. Finalmente, establece un plan de acción, traza la hoja de ruta hasta llegar a tu destino y disfruta haciendo el camino. Ahí es donde reside la felicidad.

Busca tu "Objetivo Petazetas", sueña cómo llegar hasta él, piensa el camino y recórrelo. Te aguarda una explosión de felicidad. Mientras, te espero aquí, en las nubes.


domingo, 12 de enero de 2014

JAZZTHERAPY 3: DIEZ REGLAS PARA SER FELIZ

El mundo está lleno de estímulos. Olores por aquí, colores por allá, sabores en la mesa, ruidos por todos lados. Un caos para nuestra mente. Afortunadamente, nuestro organismo está diseñado para prestar atención solo a lo que nos interesa. Si no fuera así, si todo lo que llega a nuestro cerebro en forma de estímulo tuviéramos que traducirlo, no tendríamos suficientes conexiones neuronales para ello. De esta manera, nos encargamos de discriminar aquello que nos es útil, de forma consciente o inconsciente. Puestos a elegir conscientemente, yo desecharía aquellos estímulos que me proporcionan emociones negativas (ansiedad, tristeza, ira, enfado…), y me quedaría con los que me otorgan un estado de bienestar, con los que me ofrecen emociones positivas.

Aquí va una lista con diez maneras de fomentar esas emociones positivas, que nos ayuden a sentir la felicidad más cerca. Son las diez reglas para ser feliz.



1. SÉ CURIOSO. Sentimos atracción por la novedad y esto nos ayuda a relacionarnos con nuestro entorno. Es un tratamiento más eficaz que el prozac frente a la depresión y la ansiedad, y aunque a veces exige esfuerzo, claramente nos ayuda a crecer como personas.

2. HAZTE CREATIVO. Debemos ser capaces de plasmar nuestras ideas y sentimientos de la forma más creativa posible. Durante ese proceso, la mente se relaja y disfruta. Una persona creativa tenderá a encontrar soluciones novedosas a sus problemas. Buenas noticias, la creatividad se trabaja. Empieza ya.

3. EL DINERO NO DA LA FELICIDAD. Una visión consumista de la felicidad estará siempre insatisfecha. Necesitarás cada vez más dinero para obtener el mismo nivel de felicidad. Arranca esos mitos erróneos de tu subconsciente.

4. PIENSA EN POSITIVO. Busca la parte más positiva de cada situación o de cada persona. El optimismo repercute en la autoestima, en la confianza en las capacidades personales individuales y colectivas, y en general en las posibilidades de éxito como persona.

5. RÍETE Y TEN SENTIDO DEL HUMOR. Ambos nos permiten liberar tensiones, permiten relajarnos y olvidarnos momentáneamente de los problemas. La risa aumenta el sistema inmunológico, libera endorfinas, la hormona de la felicidad; libera serotonina, dopamina y adrenalina, las hormonas antidepresivas. Es un estímulo, por tanto, eficaz contra el estrés, la ansiedad y la tristeza. Ríete como un niño, sin complejos.

6. SUEÑA. Actúa y juega como si tus sueños ya se hubieran cumplido. Te acercarán a ellos de forma inevitable y liberarán a tu subconsciente de las limitaciones de la razón. Gracias a ello, te sentirás más creativo y encontrarás el camino para llegar hacia ellos. Súbete a las nubes, sé un soñador.

7. CAMBIA EL ENTORNO. Borra de tu alrededor aquellas cosas que no te aportan nada, te hacen perder el tiempo y te hacen disminuir tus niveles de energía. Detecta a aquellas personas que te consumen, que solo se acercan a ti para volcar su negatividad y hazles ver su conducta. Si continúan igual, no te cortes y cruza de acera cuando los veas. Son vampiros emocionales. Desaprende conductas y creencias que te hacen infeliz, son grandes herramientas de cambio. Ten tolerancia ante la frustración y los reveses, sabiendo que forman parte de la vida.

8. DISFRUTA DEL MOMENTO PRESENTE. La felicidad no es una meta futura, es un camino para llegar a ella. El deseo de tener y probar cosas nuevas hace que nuestra mente esté siempre en el futuro. Sin embargo, otra veces, estamos acordándonos del pasado. Sé consciente de lo que ocurre ahora en tu vida. Hay que evitar proyectarse tanto en el futuro y disfrutar de los cambios positivos que transcurren en el presente, por pequeños que sean. Tómate un té, serénate y disfruta.

9. MÍRATE AL ESPEJO Y GÚSTATE. ¿Qué ves cuando te miras al espejo? ¿Se parece tu ser real a tu ser ideal? Según los expertos en inteligencia emocional, el reto consiste en evitar que estos dos seres se distancien demasiado. Dicho de otro modo, que te conviertas en lo que quieres ser. Hay mucha literatura que te ayudará a cambiar y plasmar tus sueños en tu vida real. Lee.

10. FLUYE. Según el psicólogo Mihalyi Csikszenmihalyi, el concepto de fluir (flow) describe el proceso por el que una persona está absorta en una actividad que le produce gran satisfacción, perdiendo incluso la noción del tiempo y de cualquier estímulo externo. Según este investigador, es difícil ser felices si no tenemos experiencias de este tipo. De esta forma, la felicidad la alcanzamos cuando salimos del "trance flow". Para tener experiencias "flow" se deben cumplir algunas de las siguiente premisas: tener las metas claras, que sean realistas; tener una concentración intensa con un campo de atención limitado; pérdida de autoconciencia; sentido del tiempo distorsionado; mantener el equilibrio entre la habilidad y el reto dentro de la actividad, sin que sea demasiado fácil ni demasiado difícil; controlar personalmente la situación; y que sea intrínsecamente gratificante. Ya sabéis, a fluir.

Estas son solo algunas sugerencias para promocionar las emociones positivas y allanar el camino a la sensación de felicidad que todos deseamos. Ten este decálogo a mano, escríbelo con tu letra y repásalo cada poco tiempo. Como diría Albert Camus: "En lo más profundo del invierno, al fin aprendí que dentro de mí hay un verano invencible".

Sé feliz. Te espero en las nubes.

 Silvia Pérez Cruz y Javier Colina Trío

Para acabar esta tercera entrega de "Jazztheraphy", os propongo una bellísima versión de Silvia Pérez Cruz y Javier Colina Trío de la canción "Ella y yo", un bolero cubano. Lo escuchaba mientras escribía este post y me ha servido para tener una experiencia "flow".  Silvia Peréz Cruz es una joven cantante española que se dio a conocer al participar en la canción de la película Blancanieves de Pablo Berger, ganando el Goya 2013 a la mejor canción original. Javier Colina es un célebre contrabajista del panorama jazzístico español, que junto a Albert Sanz al piano y Marc Miralta a la batería, forman "Javier Colina Trío". En esta versión, les acompaña Perico Sambeat al saxo.
¡Que la disfrutéis!

domingo, 22 de diciembre de 2013

ETIQUETAS

Tímido, perezoso, divertido, gordo, canijo, antipático, miedoso, arisco, torpe, descuidado, desordenado, un manojo nervios, celoso, solitario, malo para las matemáticas, un desastre, se me da fatal el deporte, la cocina, el bricolaje, el amor...

Estas pueden ser algunas de las etiquetas “autodestructivas” que llevamos colgadas desde hace años y que además nos sirven para excusarnos para no hacer tal o cual cosa que nos desagrada.

¿Quién no ha dicho alguna vez una de estas frases?
“Yo soy así”
“Siempre he sido así”
“Es mi carácter”
“No puedo evitarlo”

Muchas de esas etiquetas vienen con nosotros desde niños y las llevamos desde entonces. Unas las elegimos nosotros en su momento para evitar situaciones incómodas en el pasado y otras nos las colocaron en su momento otras personas para definirnos. Y años después seguimos arrastrando con ellas.
¿Acaso tú no eras el tímido y responsable de la familia, y tu hermano el divertido y loco? ¿Verdad que sigue siendo así por los siglos de los siglos amén?

BUENAS NOTICIAS… ESTO PUEDE CAMBIAR SI TE LO PROPONES



Deja atrás el pasado que te molesta y elimina tus autodefiniciones destructivas. En vez de decir “Yo soy así”, empieza a usar el “Yo era así antes”; en vez del “no puedo evitarlo” cambia a “puedo cambiar si lo intento seriamente”. Si siempre has sido así, puedes pensar en ser diferente.
Son etiquetas que nos impiden CRECER  y DESARROLLARNOS, y ya va siendo hora de desprendernos de ellas.
Elige unas etiquetas nuevas que te ilusionen y te motiven, que siempre quisiste para ti y que los demás repartieron para otros. CREE EN TI. Con voluntad, todo es posible.

Empieza un año. Vida nueva. Se aproxima un cambio en ti. Nos vemos en las nubes.



“… Lo mejor para la tristeza -contestó Merlín- es aprender algo nuevo. Es lo único que no falla”.

 Terence White. “The once and the future King”.

viernes, 1 de noviembre de 2013

¿CRISIS DE LOS CUARENTA?


Ese día te levantaste con resaca. Los gin-tonics de la noche anterior eran de garrafón, seguro. Te habías propuesto llegar temprano, pero fuiste incapaz de decirles que no a los inconscientes de tus amigos y apareciste por casa cerca de las cinco de la mañana. Un jueves. A las siete tenías al perro encima, el despertador sonando, los niños sin querer levantarse, una reunión importante en ese trabajo que odias, con esos compañeros que no soportas. Tu mujer hacía semanas que no te hablaba y ahora lo hace para decirte que tenéis que hablar, que no podéis seguir así. Y al día siguiente es tu cumpleaños. Ya tienes los treinta y todos, así que serán cuarenta los que hagas. Ahora lo entiendes todo. Te miras al espejo al afeitarte y descubres tus ojeras, tus arrugas y tus canas.  ¡Uf, la famosa crisis de los cuarenta! Y decides que tienes que cambiar algo o todo en tu vida.



¿Os suena? Puede ser la crisis de los cuarenta, o la de los treinta, o dudas sobre el trabajo, o sobre las relaciones sentimentales, sobre la vida que llevas en general. Y entonces te planteas un cambio. Lo puedes hacer sosegadamente, con tranquilidad; o hacer un cambio brusco y mandarlo todo a paseo.

Lo que tienes que tener claro es qué quieres cambiar, analizar los pros y los contras, y ver hacia dónde quieres dirigir tu rumbo. Pero lo importante es no tardar años en hacerlo. Actúa. Da el primer paso, sube el primer escalón y sal de tu zona de confort. Si siempre haces lo mismo, estarás anclado en un bucle constante. Si te gusta ese circulo, bien. Pero, si ya estás cansado, por qué no cambiar. Haz un repaso a tus valores. Siéntate cómodamente y escribe cómo te sientes habitualmente. Si te aburres, si estás contento con tu trabajo, con tu vida sentimental, si te levantas cansado o pletórico, si tienes aficiones que te llenan y si, en general, estás contento con tu vida. ¿Qué se esconde tras ese deseo de cambio? Averigua de dónde partes y lánzate adonde quieras llegar. Comprueba cuáles son tus estados iniciales en el trabajo, en el amor, en tus relaciones personales, en tu vida personal en general. Haz balance de tu trayectoria vital, y márcate un plan de acción para llegar adonde quieras en cada parcela de la vida.

Ahora averigua cuáles son tus recursos, esos valores que tienes. Parte de tus cualidades, de tus éxitos pasados, de tu experiencia. Ellos te suministrarán el primer peldaño de la escalera del crecimiento. La escalera hacia tus sueños. Apóyate en ellos. No dejes que nadie te diga que no tienes cualidades para tal o cual cosa. Huye de las relaciones tóxicas, de los vampiros energéticos. Escapa de tu propio miedo. A veces nuestra percepción de nosotros mismos no se corresponde con la realidad. Aumenta tu autoestima.

Visualiza tu futuro. ¿Qué quieres contarles a tus nietos de tu vida? Conviértete en un soñador. Sueña a lo grande, por qué no. Soñar es gratis. Escríbelo y ve a por ello. Ponlo cerquita todos los días, en un post-it en la nevera o en una alarma en el móvil. Algo que siempre te recuerde dónde quieres llegar y cuál es tu destino. Ya estás preparado para cambiar tu vida. Enhorabuena.

Te espero en las nubes.



domingo, 22 de septiembre de 2013

PASAJEROS, EMBARQUEN

¡Riiiing! ¡Riiiing! ¡Riiiing!

Despierta. Son las 5:15 de la mañana y el despertador está sonando. Saca el brazo de entre las sábanas para silenciar ese molesto ruido y salta de la cama con energía. Hoy no te puede dar pereza salir de la cama, hoy no es un día como otro cualquiera. Hoy te vas de viaje. Hace tiempo que lo llevas preparando. El taxi te espera para llevarte al aeropuerto.

Por los altavoces suena la última llamada. ¡PASAJEROS CON DESTINO "LAS NUBES", ACCEDAN INMEDIATAMENTE POR LA PUERTA DE EMBARQUE NÚMERO UNO!


Hace unos días te mostrabas incrédulo. Te regalaron un pasaje a un destino donde te mostrarían el camino hacia tu vida ideal, te asustaste y quisiste cambiar el billete. Te parecía un lugar inexistente, al que era imposible llegar, que no estaba en ningún mapa y que solo era para intrépidos. Ya tenías demasiados problemas para estar de "viajecitos" por ahí. No tenías tiempo, no tenías dinero y todo tu entorno estaría en contra. ¡Excusas!

Sin embargo te picaba la curiosidad. Estabas bloqueado y no querías seguir teniendo esa vida de bucles aburridos. Tenías fe en que algún día, casi por arte de magia, apareciera ese lugar donde encontrarías tu vida perfecta. Aquella en la que te sintieras satisfecho y disfrutaras con tu día a día. Aquella en la que tus valores fueran equilibrados y estuvieran en armonía con tu entorno, con lo que haces, con lo que eres y con lo que te hace disfrutar. Te hablaron de ese sitio, "Las nubes", y finalmente confirmaste el billete. SALISTE DE TU ESTADO DE ESTANCAMIENTO VITAL. ¿Te acuerdas?

¿Te acuerdas también de cómo ese extraño boticario te recomendó no apresurarte a hacer cambios bruscos, que fueran graduales y que asimilaras hacia dónde querías llegar? ¿Te acuerdas de que te pidió que recordaras cómo había sido tu vida, que recogieras las experiencias en las que habías aprendido algo y que desecharas aquellas que no te aportaban nada? ¿Y te acuerdas de cómo respiraste, subiste a lo alto de la colina y CONTEMPLASTE TU VIDA?

Ahora, tu maleta está en las bodegas del avión esperando llegar a destino. Dentro, y apretadas como en una lata de sardinas, vienen todas esas cosas que necesitas, junto a los manuales de instrucciones de cómo usarlas. Además metiste de polizones a aquellas personas en las que confías y te pueden ayudar en tu nueva vida; y los lugares y sitios donde encontrarás los recursos necesarios para hacer realidad tus sueños. TIENES UN PLAN DE ACCIÓN. Feliz viaje.

El avión no pierde mucho tiempo en los preparativos y ya está en la pista dispuesto a despegar dirección "Las Nubes". Desde aquí te veo ahí montado, en tu asiento VIP, relajado, seguro, con la fortaleza que te da saber que has planificado muy bien el viaje y que por fin estás en el camino. Atrás van a quedar los miedos, el qué dirán, la larga espera, los obstáculos previos y algún contratiempo. Has empezado a actuar y tienes impulso suficiente para llegar donde quieras. Ya estás en el camino y nada ni nadie te parará. El futuro es tuyo porque tú lo has querido. ¡Vas a llegar hasta tus sueños!

Recuerda que al aterrizar en destino, allí arriba en "Las Nubes", te pedirán un salvoconducto. Allí no dejan entrar a impostores. Pero no te preocupes, no se te ha olvidado. Recuerda que lo preparaste y lo pusiste en tu maleta, con el resto de las cosas necesarias.

Ese pasaporte confirma que tú eres único, que no hay nadie como tú. Que eres libre y que siempre tienes posibilidades de escoger. Que tienes recursos para lograr lo que quieres. Que asumes la responsabilidad de tus actos y que confías en tus sentidos.

Ya estás dentro, TU NUBE TE ESPERA.





domingo, 15 de septiembre de 2013

ILUSIONES ÓPTICAS

El día de su quince cumpleaños, mi hermana vino emocionada a casa con los obsequios de sus compañeros de instituto. No sé qué se regalan ahora adolescentes de esa edad, pero en mi generación y en la de mi hermana el presupuesto solo llegaba para comprar un vinilo (o en su defecto una casete) y una postal firmada entre todos. Pero lo que me llamó la atención de aquel día fue un cartel "freudiano" con una figura en la que se dejaba entrever el cuerpo desnudo de mujer sobre las facciones de un señor barbudo. Muy hormonal, incluso para esa edad, aunque nada explícito. Dos figuras en una. Durante muchos meses, mientras colgaba desde la pared de la habitación de mi hermana, esa imagen me persiguió por todos lados. A pesar de que la visión del hombre peludo con gafas es evidente, yo solamente era capaz de concentrarme en esa morena desnuda de pelo largo.

Hacía muchos años que esa figura no se paseaba por mi mente, pero hace unas semanas, visitando la exposición que sobre Salvador Dalí preparó el Museo Reina Sofía, volvió a rondar mi subconsciente. Y es que si alguien fue capaz de crear dobles intenciones con el arte, ese fue el genio de Figueras. A lo largo de su extensa obra, utilizó recursos científicos e instrumentos ópticos para crear ilusiones ópticas, como los dibujos anamórficos,  imágenes ocultas y dobles, imágenes en tres dimensiones, y hologramas. Con todo ello, intentaba poner de manifiesto el poder de la versatilidad en la percepción. Quería hacernos comprender que la mente humana es capaz de poner el foco de atención en algo, y que lo que está alrededor, aunque exista, nos cuesta más trabajo verlo. Así, por ejemplo, en la primera imagen que observamos, es mas fácil para algunos ver una gran calavera blanca que una pareja sentada en la mesa. Para el resto de imágenes dejo al lector jugar con su percepción.



En la vida diaria ocurre lo mismo. A veces nos empeñamos en poner el foco de atención en las cosas negativas que nos rodean y obviamos las positivas. Y están allí, al lado de las otras, formando esa imagen doble que es la realidad. 

Casi siempre nos levantamos rodeados de malas noticias. Los telediarios matinales, cada vez más sensacionalistas,  nos ofrecen imágenes poco alentadoras para empezar el día. Al ir al trabajo, en el coche, ponemos esa emisora de radio en la que los tertulianos se despellejan, se gritan, se enfadan. Ya metidos en faena, nuestra mente divaga por la crisis, las facturas, el colegio de los niños, la enfermedad de ese familiar. Ocho horas de puro estrés emocional. Por la tarde la televisión nos consume, los compromisos con los demás nos agotan, la casa se nos viene abajo. Y por fin la cena. Otra vez las mismas noticias y otra vez los mismos gritos. Solo estamos a lunes. ¡Nos queda una semana entera por delante! Y ya estamos agotados. 

No se trata de esconder la cabeza en la arena como las avestruces y ser insensible ante lo que ocurre en el mundo, pero no tenemos la capa de Superman para arreglar los problemas de todos.  Con algo de suerte podemos arreglar los nuestros. Alimentar nuestros días de problemas políticos, guerras y crisis nos deja extasiados. Somos lo que pensamos. Así que deja de prestar tanta atención a esas cosas por las que no puedes hacer nada. Libera tu mente de pensamientos negativos e inúndala de positivos. De ellos nacen nuestros actos. Cierra la puerta a los malos hábitos y malos pensamientos que a diario nos invaden. ¿El truco? Ser consciente de ellos, pararlos con un chasquido de dedos, "click", y sustituirlo por otro positivo. Entrénalo como si fueras al gimnasio. Si ejercitamos nuestros bíceps y nuestros pectorales para estar más fuertes, por qué no hacemos lo mismo con el cerebro. Al fin y al cabo es otro músculo. Y es el que nos da la felicidad.

La vida está llena de buenas historias que no salen en los telediarios, de buenas palabras que no interesan a los tertulianos, de viajes distintos  y de libros enriquecedores. De buenos cafés con los amigos, de preciosas tardes de otoño, de besos sentidos y abrazos cercanos. Pequeñas cosas escondidas en ese cuadro de Dalí. Cambia el enfoque y dirígelo hacia el optimismo. También forma parte de nuestra realidad. 







domingo, 1 de septiembre de 2013

LA MALETA DE WILLY FOG


Lejos quedan aquellas vacaciones infantiles de casi tres meses.

Recuerdo que a  finales de junio nos subíamos al Volvo blanco de mi padre dirección Punta Umbría, y ya no regresábamos a Huelva hasta mediados de septiembre, justo el fin de semana antes de que empezaran las clases.  Para los que no conozcáis la zona, sólo algo más de diez kilómetros separan ahora una localidad de la otra, aunque en aquella época el trayecto era más largo. Lo que ahora se completa en diez minutos, antes se tardaba cuarenta y cinco. Era una mudanza en toda regla. Mis padres eran capaces de meter una casa entera en un coche, para descargarla en otro punto del planeta, a la enorme distancia de ¡diez kilómetros! Cuarenta y cinco minutos de claustrofobia en aquel coche cargado hasta el último centímetro cuadrado de bolsas de ropa, de juguetes y de comida. Y además, tres inquietos niños llenos de ilusión por el verano que empezaba. Playa, sol, juegos, pandillas, helados, siestas.






Casi tres meses después, aquel Volvo hacía el camino de vuelta. Con las mismas cosas: la misma ropa, algún juguete de más, unos niños tiznados por el sol, y también, recuerdo, con otra ilusión, la de la vuelta al cole. Un nuevo curso, un año más, los mismos amigos, quizás otros maestros, nuevos cuadernos, nuevos libros, un estuche de colores a estrenar, la nueva colección de cromos de fútbol de Panini, los zapatos nuevos de baloncesto, la sonrisa de Sonia y, sobre todo, aquella nueva maleta de Willy Fog.


Éramos niños, sí. Y vivíamos el momento con ilusión. Hoy en día vivimos solo la ilusión de la ida, la del comienzo de las vacaciones. Desde once meses antes empezamos a vivir con ansiedad el momento de que lleguen las nuevas vacaciones. Pero a diferencia de cuando éramos niños, la ilusión por la vuelta ha desaparecido. Nadie quiere volver al trabajo. Y es que volcamos todas las expectativas de “vivir” en el momento de las vacaciones, no nos planteamos estar bien el resto del año. Y al llegar septiembre, claro, aparece lo que banalmente llamamos “síndrome post-vacacional”. No podemos patologizar la vida cotidiana, y considerar enfermedad aquello que ni siquiera tiene categoría de un revés en la vida. Algunos psicólogos y médicos nos dan reglas para superar septiembre y, aunque ahora la televisión nos inunda de estas propuestas, no está mal recordar alguna de ellas.

Un buen comienzo sería una incorporación gradual al trabajo. Si es posible, no hacerlo un lunes, no intentar hacerlo todo el primer día, e ir cogiendo el ritmo de trabajo de forma paulatina.

Lo más importante es adoptar una actitud positiva frente al regreso, evitando la queja y apartando de nuestra mente los pensamientos negativos que nos inundan, sobre todo los primeros días.

Fundamental es planificar el regreso como una nueva etapa en la vida, en la que cumplir nuevos objetivos y nuevos retos, que favorezca nuestro crecimiento personal y laboral. Y sobre todo, inundar de ilusión estos meses en el que obligatoriamente tenemos que trabajar. Conocer, leer, ver, sentir, amar son verbos que deben formar parte de nuestro día a día.

Llevar una vida saludable se hace necesario durante todo el año. Descansar, dormir bien, comer sano y hacer ejercicio son pautas que no podemos olvidar.

Recuerda vivir siempre con la ilusión de un niño, disfrutando de cada momento sin pensar en el siguiente. Superar septiembre es tan fácil como estrenar nuestra nueva maleta de Willy Fog.